Según informes de los medios de comunicación, que citan a fuentes de la Fuerza Aérea, el avión de lujo regalado por Qatar al presidente estadounidense Donald Trump probablemente requeriría renovaciones que costarían 934 millones de dólares o más.
La familia real catarí regaló a Trump un Boeing 747-8 valorado en 400 millones de dólares, conocido como el "palacio volador", a principios de este año. Este avión ha sido entregado al Pentágono para que funcione como Air Force One mientras la entrega de nuevos aviones Boeing sigue retrasada. A principios de este mes, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y su homólogo catarí formalizaron un acuerdo para la "donación incondicional" de Catar. Se espera que las obras de renovación comiencen en las próximas semanas.
Aunque el costo oficial sigue sin revelarse, fuentes indican que el Pentágono ocultó los fondos para la renovación dentro del programa Sentinel, una modernización integral del obsoleto sistema de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) Minuteman III, que incluye nuevas instalaciones de lanzamiento y sistemas de comunicación. Informes de fuentes de la Fuerza Aérea sugieren que el Pentágono incorporó discretamente una transferencia de 934 millones de dólares para la renovación del avión catarí en un documento relacionado con el programa que se presentó recientemente al Congreso.
La transferencia del avión ha generado controversia y se ha enfrentado a la oposición de críticos por motivos éticos. "Cuanto más sabemos de este acuerdo, más preocupante se vuelve", declaró la senadora demócrata Jeanne Shaheen. Advirtió sobre las "importantes implicaciones de seguridad" de aceptar una aeronave extranjera como el Air Force One y condenó la reasignación de fondos de modernización nuclear a "un proyecto vanidoso para el presidente Trump".

En junio, el secretario de la Fuerza Aérea de EE. UU., Troy Meink, informó al Congreso que esperaba que la renovación costara menos de 400 millones de dólares. Sin embargo, según los ingenieros de la Fuerza Aérea, esta estimación no era realista, considerando importantes mejoras como las comunicaciones, los sistemas antimisiles, las mejoras en los motores, la eliminación de dispositivos de vigilancia sospechosos y los "lujos" adicionales solicitados por Trump.
En defensa del regalo qatarí, Trump declaró a los periodistas en mayo que “nunca rechazaría ese tipo de oferta” y agregó: “Podría ser estúpido y decir: ‘No, no queremos un avión gratis y muy caro’”.




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