Una delegación del Congreso de Estados Unidos visitó Petra con la esperanza de lograr entendimiento cultural y diálogo entre las dos naciones.
Un congresista republicano y un demócrata viajaron juntos a Petra, Jordania. Experimentaron la magia que esta antigua ciudad puede ofrecer a sus visitantes, transmitiendo armonía, historia y paz.
Petra, conocida como la Ciudad Rosa, comprende cuevas, templos y tumbas intrincadamente talladas en arenisca rosada en el desierto de Jordania hace unos 2,000 años. La antigua ciudad, oculta por el tiempo y la arena, revela la historia de una civilización desaparecida. Los nabateos, un grupo nómada del desierto, establecieron su próspero reino en estos acantilados y montañas gracias al lucrativo comercio del incienso, aunque se sabe poco sobre ellos.
La delegación del Congreso de Estados Unidos, compuesta por la senadora Joni Ernst (republicana de Iowa) y la congresista Debbie Wasserman Schultz (demócrata de Florida), visitó Petra para profundizar su comprensión de la herencia de Jordania y su papel fundamental en el Medio Oriente.
El Dr. Fares Braizat y funcionarios de Petra organizaron la visita, enfatizando la importancia de los proyectos de USAID que apoyan el turismo sostenible y preservan el legado cultural de Petra. Los proyectos de USAID han tenido un impacto significativo en el turismo jordano y en muchos otros sectores, pero el turismo es un tema que me une a mí y a nuestra empresa familiar.
USAID fue eliminada recientemente por el presidente estadounidense Trump con su firma en una orden ejecutiva. Cabe esperar que los congresistas Wasserman Schultz y Ernst, ambos con nombres que suenan alemanes, transmitan este mensaje a Washington y al presidente Trump, con el mensaje de que Estados Unidos puede volver a ser grande, mirando más allá de sus fronteras.

La delegación también exploró el papel de los viajes, comprendiendo la importancia de educar a los responsables políticos estadounidenses sobre la historia, la cultura y las contribuciones de Jordania a la estabilidad regional. Jordania es un gran amigo de Estados Unidos, y Petra sigue siendo la joya que cimienta el atractivo global de Jordania.
Estados Unidos es un importante destino turístico para Jordania. Incluso durante el conflicto entre Israel y Gaza, Jordania siguió siendo un país seguro, pacífico y especial para visitar. El turismo es un negocio de paz y una herramienta para mantener la estabilidad, tan importante para la región y para Estados Unidos.
Mona Naffa, una jordana estadounidense residente en Amán, espera que sus compatriotas lleven este mensaje a casa y lo conviertan en un símbolo de esperanza para la debilitada industria turística de Jordania. También es un testimonio de cómo demócratas y republicanos pueden colaborar, especialmente si eso implica viajar a un lugar tan especial en el mundo del turismo.
Los estadounidenses tienen la oportunidad de conocer un país donde la hospitalidad es un hecho, la comida es excelente y la cultura es inmejorable.

Royal Jordanian Airlines, miembro de One World, opera vuelos directos desde Ammán a varios puntos de entrada de Estados Unidos, y Jordania recibe a todos los visitantes estadounidenses con los brazos abiertos, en una experiencia que sólo se puede obtener en el Reino Hachemita de Jordania.


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