Según los últimos informes, la Unión Europea ha recomendado que los empleados que viajen a Estados Unidos utilicen únicamente dispositivos electrónicos esenciales para mitigar el riesgo de espionaje. Esta actualización de los protocolos de viaje surge en el contexto de las crecientes disputas comerciales entre Bruselas y Washington en relación con el aumento de los aranceles estadounidenses.

Los informes indican que la Comisión Europea (CE) ha implementado estas nuevas directrices para el personal que asista a las próximas reuniones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Se ha recomendado a los funcionarios que lleven teléfonos desechables (dispositivos de prepago que no están asociados a sus identidades) y computadoras portátiles simplificadas con un mínimo de datos. Además, se les ha indicado que desactiven sus dispositivos y los guarden en fundas antivigilancia a su llegada a Estados Unidos.
Estos nuevos protocolos son similares a los que se aplican para viajar a Ucrania y China debido a preocupaciones sobre la vigilancia por parte de los servicios de seguridad e inteligencia rusos o chinos, según las fuentes.
La Comisión Europea ha confirmado que ha revisado sus directrices de viaje, aunque no ha detallado las modificaciones específicas.
Esta medida se produce tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre los aranceles del "Día de la Liberación" a principios de este mes, durante el cual implementó un arancel recíproco del 20 % a las importaciones procedentes de la UE, además de los aranceles existentes del 25 % sobre el acero y el aluminio. Acusó a la Unión Europea de beneficiarse injustamente de un arancel del 39 % sobre los productos estadounidenses. Aunque Trump suspendió posteriormente los aumentos por 90 días, se mantiene vigente un arancel de importación base del 10 %.
La Unión Europea condenó esta acción y acordó imponer sus propios aranceles a los productos estadounidenses, aunque también ha optado por posponer esta decisión para negociar un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos. Sin embargo, la UE ha advertido que podría tomar represalias con aranceles contra importantes empresas tecnológicas estadounidenses, como Meta y Google, si las negociaciones no prosperan.
Las tensiones entre la UE y EE. UU. van más allá de las cuestiones comerciales. Las amenazas de Trump de retirar las garantías de seguridad estadounidenses a menos que la UE aumente su financiación a la OTAN impulsaron la militarización en todo el bloque el mes pasado. Además, Bruselas ha expresado su frustración por la complicidad de la Administración Trump con el régimen de Putin en Moscú.



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