El sector hotelero de Turquía se enfrenta a una disrupción masiva.
Los operadores hoteleros turcos recibieron una advertencia hace meses, pero la ignoraron. Las autoridades turcas esperaron hasta el inicio de la temporada turística de verano para cerrar más de 4000 hoteles por operar sin licencia.
Los visitantes que llegan a Turquía para unas vacaciones prepagadas pueden encontrarse con que el hotel que reservaron está cerrado a su llegada. Las principales plataformas de reserva eliminaron estos hoteles de sus sistemas ayer mismo, pero el daño ya está hecho y continúa.
Esto ocurre incluso después de que el Tribunal Constitucional del país anulara las bases legales para esta aplicación.
Las inspecciones intensificadas se iniciaron en respuesta al mortal incendio del hotel en Kartalkaya, que se cobró 78 vidas a principios de este año.
La tragedia provocó protestas públicas y obligó al Ministerio de Cultura y Turismo a agilizar las inspecciones, centrándose en la seguridad contra incendios, la concesión de licencias y el cumplimiento normativo en todo el sector hotelero. El Ministerio de Turismo y Cultura descubrió que miles de hoteles operaban únicamente con licencia municipal, pero no contaban con la licencia turística nacional obligatoria.
Los líderes de la industria turística dicen ¡la temporada está perdida!
Los expertos afirman que esto tendrá consecuencias catastróficas para la industria turística turca, ya que los hoteles cerrarán sus puertas o operarán ilegalmente. Debido a la escasez de inspectores, las autoridades federales no pueden finalizar las inspecciones con prontitud.



